PT: La obra más popular del Dr. Hill
Sin duda alguna, existe un antes y un después de la publicación de “Perpetual Traveller” por el Dr. W. G. Hill. Lo hemos traducido al español como El Perpetuo Turista (PT) por mantener las iniciales pero existe un sinfín de traducciones admitidas.
En los primeros posts de esta categoría ya hemos descrito la elegante teoría del PT, pero ahora vamos a profundizar en los capítulos de las 243 páginas de la obra auténtica, sin juicios de valor por nuestra parte.
El autor se describe a sí mismo de forma autobiográfica, detallando cómo advirtió en su juventud las hipocresías del mundo y cómo al tiempo fue probando negocios hasta que llegó a acumular una notable riqueza. A partir de ahí la sucesión de errores cometidos y sobretodo un exceso de confianza le condujo a una serie de dificultades que concluyeron casi en ruina, persecución policial y en el embargo de la mayor parte de sus bienes. Con ello descubrió el primer gran secreto: disimular la posición en lugar de exhibirla, lo que se llama en argot “mantenerse por debajo del radar” o coloquialmente, en inglés, “low profile”. Gracias a la complicidad de un policía admirador pudo escapar en el último momento e iniciar así el éxodo que le llevaría al mundo PT.
En el transcurso de la reorganización de su vida y sus finanzas descubrió el panfleto de Harry Schultz, editor del primer genuino boletín de inversiones, sobre la teoría de las 3 banderas (How to keep your money and your freedom). En el libro se transcribe la historia de cómo Harry Schultz se convirtió en el primer PT de la historia.
En el capítulo 2: ¿De qué va todo esto?, define las múltiples acepciones del término PT, su papel defensivo ante las intrusiones gubernamentales en la privacidad personal y las posibilidades de reducir el impacto fiscal que ofrece este estilo de vida. Se analizan las relaciones de un PT con su entorno, con la política y la religión, y particularmente con la ética. La clave consiste en que el PT no quebranta la ley sino que va donde las leyes locales le permiten hacer lo que desea. Asimismo, este alejamiento del orden establecido exige una férrea ética individual.
En el siguiente capítulo entra de lleno en la descripción de las cinco banderas, de las cuales no daremos mayores detalles ya que se han descrito abundantemente en el primer reporte de esta serie. Además, se extiende en las infinitas posibilidades que se abren al organizar la vida en diferentes compartimentos bajo distintas legislaciones, dado que los gobiernos sólo controlan lo que está en su jurisdicción.
Los capítulos 4 y 5 se dedican a exponer y demostrar cómo los gobiernos (Gran Hermano, utilizando terminología de G. Orwell) se emplean cada vez más en controlar a sus ciudadanos y cómo ello redunda en injusticia y pérdida de libertades individuales, citando ejemplos de algunos PT primigenios como Ernest Hemingway, Charlie Chaplin, Aldo Gucci, Howard Hughes o Aristóteles Onassis. También en este capítulo se hace una encendida defensa de los principios libertarios.
¿Que anda mal en el Gobierno? es el título del capítulo 6, proscribe los programas de ayuda social europeos que llegan a su extremo cuando los subsidiados viven mejor que los subsidiadores, citando el caso de algunos países nórdicos, y criticando abiertamente la política de subvenciones agrarias de la Unión Europea. Critica asimismo a los países socialistas y socialdemócratas, justificándose en que el Estado siempre va más allá de lo necesario en la redistribución de recursos. En definitiva justifica el pensamiento que llevó al ultraliberalismo de finales del siglo XX. W.G. Hill, al igual que Harry Schultz, se define como un anticomunista impenitente.
A partir del capítulo 7, “La búsqueda de la libertad”, en el que desarrolla consideraciones generales sobre las libertades y las bondades de reducir el gobierno a la mínima expresión, describe los países del Telón de Acero en los años ochenta y cómo, en sus palabras, “el Este va hacia el Oeste en cuanto a libertad” y el Oeste va hacia el Este (en cuanto a represión). Resulta interesante la cita referida a la pequeña isla de Sark, en la costa francesa, que constituye una pequeña república aislada sin administración y un reducido gobierno.
La descripción precisa de las famosas 5 banderas, empezando por la doble nacionalidad, es discutida detalladamente en el capítulo 8, explicando las distintas maneras de adquirir la doble nacionalidad de forma legal, así como las ventajas e inconvenientes de renunciar a la ciudadanía original, aspecto éste de especial importancia para los estadounidenses por las razones que se explican en el capítulo 10.
La base de negocios, en el capítulo 9, describe los diferentes negocios y recomendaciones que debe tener aquel país (bandera) en el que decidamos establecer nuestra actividad económica que sostenga la vida de PT.
El capítulo 10 se dedica a atenciones especiales que deben tener los ciudadanos estadounidenses. Como es sabido EEU es uno de los pocos países cuyos ciudadanos tributan por sus ganancias mundiales, sea cual sea su residencia fiscal, motivo por el cual el pasaporte USA es considerado “el más caro del mundo”.
El capítulo 11 discute los aspectos legales y jurídicos de los términos “Residencia” y “Domicilio”, resultando muy esclarecedor respecto a algunos mitos existentes, relacionados sobretodo con los denominados paraísos fiscales. La recomendación final es, no obstante y si es posible, no precisar la residencia en ninguna parte, gracias a pasar cada año menos de 183 días en cada país, plazo éste que suele ser determinante para la consideración de residente.
Los capítulos 12 y 13 se dedican por completo a inversiones y a recomendaciones básicas sobre cómo proteger el capital, cómo hacerlo trabajar y qué rendimientos esperar. Se trata sin embargo de principios muy generales y nada concretos, salpicados con ejemplos prácticos. También se discute en un apartado la conveniencia o no de tener propiedades inmobiliarias, concluyendo que son muy poco recomendables para el PT, puesto que pueden dificultar decisiones que se tomarían por sentido común, de no existir ataduras que las condicionen emotivamente. El capítulo 13 se centra en el tema de la elusión fiscal y la ocultación de los activos, sugiriendo diversas maneras de realizarlo siempre de modo legal.
Por fin, el capítulo 14 habla de los “lugares de esparcimiento”, aquellos países de los que no se es ciudadano ni residente pero son en los que se pasa la mayor parte del tiempo; por supuesto son inevitables las referencias a lugares comunes de la conciencia colectiva como Mónaco, Tailandia o el Mediterráneo.
Un tema tan pragmático como el de los recursos necesarios para llevar una vida de PT, se trata de forma bastante cuidada en el capítulo 15, dividiendo el asunto en tres “presupuestos”: el ajustado, el medio y el de alto nivel.
En “El nido móvil” (capítulo 16) el autor examina dónde y cómo contar con pequeños espacios para los enseres personales que todos arrastramos en nuestra vida y que, aún siendo mínimos, deben aparcarse en algún rincón del mundo.
El arte de cruzar fronteras discretamente, con un segundo pasaporte o con el propio, sin llamar la atención es el tema del capítulo 17. El contenido versa sobre anécdotas y algunos consejos que, por intemporales, siempre pueden resultar útiles. Sin embargo, como en toda la obra de Hill, se percibe un antes y un después de la Unión europea y en especial del tratado de Schengen, momento en que los controles fronterizos cambiaron radicalmente.
En “evitando impuestos legalmente”(capítulo 18) se razona sobre lo que pueden considerarse impuestos justos e injustos, cómo hacerles frente y cómo su propia complejidad burocrática permite a veces descubrir rendijas legales por las que escapar a una fiscalidad depredadora en exceso. Sin exageración, resulta claro que la mayor ventaja del PT llega en el tema fiscal, pues al no residir de manera fija en ninguna parte, lo que equivale a no residir más de 183 días en un mismo lugar. El capítulo repasa también los casos de algunos multimillonarios que ya fueron PT antes de inventarse el término.
“Deberías convertirte en PT” es el capítulo 19, y en él se explican las razones, mayormente económicas, de libertad de impuestos y de evitar los controles de “Gran Hermano” que deben convencer también a las clases medias para emprender la vida PT. Se citan también los ocho beneficios fundamentales de los PT:
1. Hacer cuanto quiera donde quiera. 2. Ganar nuevas perspectivas sobre el mundo que nos rodea 3. Incrementar contactos útiles 4. Limitar contacto con gente absorbente 5. Pasar el tiempo donde mejor se está en cada momento (sol, nieve, etc) 6. Ser mejor tratado por las autoridades como turista que como un ciudadano local 7. Ser menos susceptible de detenciones o encausamientos que un local 8. Obtener bienes y servicios “tax-free”.
En el capítulo 20, “El PT y la moralidad”, W.G. Hill establece una serie de consideraciones sobre la moralidad del concepto PT y la obligación moral de pertenecer a un lugar, a una sociedad y a unos vínculos determinados. Rechaza como es lógico cualquier relación entre la idea PT y el desarraigo que puede conllevar una existencia criminal o al margen de la justicia.
El capítulo 21, a pesar de denominarse “Tu meta personal”, contiene un test y una serie de recomendaciones personales para autoevaluarse la capacidad y las posibilidades de llegar a PT.
El capítulo 22 es un repaso de las actitudes a tomar en cada aspecto de la vida para ejercer como PT, no establecer vínculos con lugares fijos, por tanto evitar la adquisición de propiedades, estar siempre preparado para salir a otra parte del mundo, hallarse en alerta permanente ante las tentaciones de quedar ligado a cualquier vínculo, etc. También establece recomendaciones sobre lugares del mundo en los que establecer las 5 banderas, aunque ciertamente algunos ya resultan obsoletos.
El capítulo final, nº 23, recuerda la amenaza constante que vivimos los ciudadanos de un solo pasaporte y nacionalidad, prestos a ser saqueados de nuestros activos por multitud de situaciones de riesgo que van desde abusos fiscales del propio gobierno hasta pleitos judiciales, injustos o no, ante los que poco podremos hacer si no hemos plantado con suficiente antelación nuestras banderas.
En el último apartado, describe algunos interesantes casos reales, según atestigua el Dr. Hill, para poner en evidencia lo acertado del concepto PT cuando se trata de defender la privacidad y el derecho de libre albedrío de cada ser humano.
El contenido de esta obra, como afirmamos a menudo en todas las del Dr. Hill en la actualidad, resulta algo obsoleto y desconectado del mundo actual. Pero presenta con claridad y muchos ejemplos el concepto del Perpetuo Turista, lo define y lo ajusta. Tiene un interés absolutamente teórico y conceptual pero vale la pena por las reflexiones que propicia. Si hemos tenido en algún momento inquietudes sobre nuestra privacidad y libertad individual, este libro no nos deja indiferentes, puede constituir un verdadero catecismo, algo así como “El Capital” para un marxista o “La Riqueza de las Naciones” para un liberal.
Sin embargo no debe olvidarse que han pasado muchos años y que no puede tomarse nada al pie de la letra. Desgraciadamente, sí está presente con creces la ferocidad recaudatoria de “Gran Hermano”, y sus métodos dejarían pasmado al propio Dr. Hill, quien ya lo anticipó con clarividencia.
Como punto final, añadimos el índice del libro para mayor claridad. Así que, hasta la próxima crónica, que versará sobre la siguiente obra del Dr. Hill: PT2. La Práctica: Técnicas para salvaguardar la privacidad y la libertad.
Indice
1. Los orígenes del PT
2. ¿De qué va todo esto?
3. Tus 5 banderas
4. La tiranía de Gran Hermano
5. La Gestapo de los días modernos
6. ¿Qué va mal en el Gobierno?
7. La búsqueda de la libertad
8. Pasaporte y ciudadanía adquiriendo doble nacionalidad
9. La base de los negocios
10. Consideraciones especiales sobre pasaporte y ciudadanía para los residentes en USA
11. Residencia y domicilio
12. Gestión de activos cuidando su dinero
13. Gestión de activos ocultando su dinero
14. Tus lugares de esparcimiento
15. ¿Cuanto necesitas para vivir una vida de PT?
16. El nido móvil
17. Cómo un PT cruza las fronteras
18. Evitando impuestos legalmente
19. Deberías llegar a ser un PT
20. El PT y la moralidad
21. Tu meta personal
22. Gran guardador, no gran hermano
23. Todos somos corderos
24. Casos históricos
Nota: La obra completa del Dr. W.G. Hill es una colaboracion que agradecemos a Esteve Ridaura.